Tesalónica, una iglesia modelo de amor entre los
hermanos
En
cuanto al amor fraternal, no es necesario que les escriba, porque Dios mismo
les ha enseñado que ustedes deben amarse los unos a los otros, y eso es lo que
ustedes hacen con todos los hermanos que viven por toda Macedonia. Sin embargo,
hermanos, les rogamos que su amor abunde más y más,
1ª Tesalonicenses 4:9-10 RVC
Leyendo acerca del tema afecto fraternal he descubierto una
iglesia que ha sido tomada como modelo en cuanto a la manifestación de amor
entre sus hermanos, esta iglesia fue la fundada por el Apóstol Pablo en su
segundo viaje misionero (Hechos 17:1-9), en la primera carta dirigida a esta
iglesia Pablo testifica acerca de la conducta que observó en el breve tiempo
que pudo compartir con ellos, por medio de esta carta podemos aprender que
cuando se siembra la semilla de la Palabra de Dios en buena tierra su fruto
será bueno, pero las manos del sembrador deben intervenir en el cuidado de esa
nueva planta, realizando cada tarea en
el momento oportuno, darle la profundidad adecuada, suministrar agua en la
proporción necesaria para su desarrollo, estar pendiente de su crecimiento,
podar sus ramas y limpiar el entorno para que esta se pueda expandir con la
libertad necesaria.
De acuerdo a los historiadores se ha comprobado que está carta
fue escrita por el Apóstol Pablo en el año 51 aproximadamente, en ella Pablo
manifiesta su satisfacción por el buen comportamiento que ella había mostrado
después de su formación, he aquí la importancia de formar discípulos con la
verdad y no a través de la manipulación, su tiempo junto a ellos fue muy breve,
sin embargo, fueron capaces de mostrar una conducta ejemplar a pesar de la
ausencia de su fundador, su predicación en esta ciudad fue acerca de la muerte
y resurrección de Jesucristo, confirmando que Él era el mesías, esta ciudad era la capital de la provincia de
Macedonia, era una ciudad pagana donde vivía una gran cantidad de judíos y
gentiles.
Pablo les escribe destacando en primer lugar la fe que ellos
habían profesado como creyentes, porque sin ella es imposible agradar a Dios,
el Apóstol hace notar la importancia de la oración, ya que en su ausencia oraba
por ellos haciendo memoria de ellos delante de Dios, así ponía en evidencia el
cuidado que tenía de ellos, aún estando distante, pues esto no impedía su
intervención, de ellos manifestó lo siguiente :
1.
La obra acerca
de su fe. (1:3a).
Es
pues la fe la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve,
Pablo pudo observar, que la fe de los hermanos de Tesalónica fue notoria por el
fruto que ella misma produjo impactando los corazones de las personas de otras
ciudades que recibían el testimonio de ellos como creyentes de como abandonaron
la idolatría para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar de los cielos a su
Hijo, al cual resucitó de los muertos, quien nos librará de toda ira venidera.
(1:8-10).
2.
Trabaja con
amor. (1:3b).
Trabajar con amor por los demás es una clara evidencia de una vida que
ha sido transformada, ya que el amor vence el temor y los hermanos de Tesalónica no fueron
amedrentados por las persecuciones propias de la época, ni por la oposición de
parte de los judíos que no creían, sino que esta iglesia daba testimonio de la
forma en como recibió el evangelio, manifestado con poder y dando testimonio
por la conducta de quien les enseñó, siendo verdaderos imitadores de la iglesia
de Dios (2:13-14).
3. Confianza en lo que espera. (1:3c).
Recibir la promesa
de salvación mediante la
resurrección de Jesucristo, éste la promesa de tener la vida eterna nos debe
llevar a perseverar por medio de la fe, no es un acto de un momento y luego
echarlo al olvido, haciendo con mi vida lo que me plazca, es una acción
constante que debemos practicar como
creyentes, porque es un peligro ignorar el valor de la gracia y tener el mismo
comportamiento de las personas que no tienen temor de Dios y viven cada día
para darles satisfacción a su carne, esta conducta en la iglesia de Tesalónica
fue la que llenó de gozo al Apóstol Pablo, ya que su predicación fue en medio
de un ambiente hostil y de oposición, sin embargo, dejó la buena semilla en
buena tierra, de la cual él mismo testificó a favor de ellos por la muestra de
amor entre los creyentes y los animaba a seguir esa conducta. (4:1-12). Reconociendo que ellos habían mostrado un
comportamiento ejemplar por lo cual no tenía ninguna recomendación respecto al
trato de afecto fraternal entre ellos; sino aconsejándolos para que abundaban
en esta practica.
Después de analizar la conducta de la iglesia de Tesalónica
debemos llegar a la conclusión de que su comportamiento es un ejemplo a tomar
como modelo para llegar a ser una iglesia grande y poderosa, no por la cantidad
de miembros que pueda tener, sino por unidad entre sus hermanos y su capacidad
de poder influir en los demás por su buen testimonio, ya que nuestros hechos
son los que las personas van a evaluar y no lo que podamos predicar, no vivir
la palabra es la razón por la cual tantas personas hoy se resisten a creer en
la promesa de salvación. Es necesario
pagar el precio del sufrimiento, el cual no va a disminuir el gozo que produce
obedecer la palabra cuando ha sido recibida de alguien que con el buen ejemplo enseña a sus discípulos como lo hizo
el Apóstol Pablo con la iglesia de Tesalónica.
Ps. Silvio Mojica Falcón
Refugio Espiritual